La Unión Europea evalúa implementar impuestos innovadores que permitirían incrementar significativamente sus recursos financieros. Entre las propuestas destacan un gravamen sobre las multinacionales digitales, otro sobre las apuestas en línea y un impuesto relacionado con las transacciones y ganancias en criptoactivos. Estas medidas podrían sumar aproximadamente 11.000 millones de euros al presupuesto de la UE.

Este planteamiento busca desbloquear las negociaciones internas, donde persisten diferencias entre los países del norte y del sur respecto al tamaño del presupuesto comunitario. Las autoridades europeas han encargado a la próxima presidencia irlandesa acelerar los trabajos para alcanzar un acuerdo antes de la cumbre de diciembre.

Del total estimado, la tasa sobre multinacionales digitales aportaría cerca de 5.000 millones de euros, basándose en los impuestos que ya aplican países como España, Francia e Italia. En paralelo, el impuesto sobre operadores de apuestas online podría generar hasta 1.900 millones, aunque enfrenta resistencia de algunos países, como Malta, debido a la diversidad en las regulaciones nacionales y la necesidad de armonizar el sector a nivel europeo.

Por último, la propuesta incluye un gravamen sobre criptoactivos. La Comisión Europea estudia dos posibles fórmulas: una tasa sobre las transacciones con un tipo impositivo aproximado del 0,1 % y otra sobre las ganancias de capital derivadas del trading de estos activos digitales. La recaudación anual podría oscilar entre 3.000 y 4.000 millones de euros por transacciones, o entre 1.000 y 2.400 millones por ganancias de capital, aunque la aplicación enfrenta dificultades por la falta de regulación común, problemas para rastrear operaciones y la escasez de datos fiables.

La presidenta de la Comisión Europea insistió en la importancia de contar con un sistema robusto y estable de financiación, mientras que el presidente del Consejo Europeo subrayó que estos recursos propios serán clave para concretar el acuerdo presupuestario. La cumbre de octubre servirá para buscar una posición común antes de cerrar el pacto final.