Las familias de Viana enfrentan el desafío cotidiano de cuidar a personas mayores con dependencia sin contar con un centro de día local que les facilite esa tarea. Esta carencia obliga a recorrer largas distancias para acceder a recursos esenciales, lo que complica la conciliación del cuidado con otras responsabilidades.
En la actualidad, colectivos de la zona destacan que cuidar cerca no es un lujo sino una necesidad que mejora la calidad de vida tanto de los mayores como de quienes los acompañan. Un centro de día ofrece atención especializada durante el día, ayuda a mantener rutinas y vínculos en el entorno habitual, y alivia la carga de los cuidadores, permitiéndoles tiempo para trabajar, descansar o atender otras obligaciones.
El crecimiento de la población envejecida y dependiente en Navarra ha impulsado la inauguración de nuevos centros en municipios como Mendavia. Sin embargo, en Viana, la falta de una planificación en este sentido sigue generando preocupación. No se demanda un recurso extraordinario, sino una respuesta estable y acorde a la realidad que ya convive en el pueblo.
Atender de manera próxima a quienes requieren apoyo es también una estrategia de cohesión social que fomenta comunidades inclusivas. Crear estructuras de cuidado accesibles permite no solo eliminar obstáculos, sino ofrecer apoyos concretos para que nadie deba afrontar en soledad las etapas más delicadas de la vida.
