León destacó como una de las cinco sedes del Mundial de Fútbol México 1970 al contar con la mejor sala de prensa del evento, reconocimiento que la posicionó como un referente en la cobertura periodística internacional durante la Copa del Mundo.

Antes del inicio del torneo, Sir Stanley Rous, presidente de la FIFA en ese entonces, visitó León para inspeccionar las instalaciones deportivas y la preparación general de la ciudad. Acompañado por Pedro Pons Ponce, empresario y dirigente deportivo clave para que León fuera elegida como subsede, Rous evaluó el Estadio León y las áreas destinadas a medios, equipos y oficiales, expresando su satisfacción por los avances y nivel de organización alcanzado.

El Estadio León, inaugurado en 1967 gracias en parte al impulso de Pedro Pons, fue fundamental para que la ciudad aspirara a recibir encuentros oficiales del Mundial. La sala de prensa, diseñada para albergar a cientos de periodistas internacionales, superó incluso a las de Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y Toluca, sedes principales del torneo.

Durante la Copa, Pedro Pons permaneció activo en la organización, atendiendo a las selecciones participantes y asegurando el buen funcionamiento de la sede leonesa. Tanto el comité organizador como autoridades locales reconocieron su labor con una placa conmemorativa, antes de que comenzara la competencia, destacando su impacto para integrar a León al conjunto de sedes mundialistas.

Este logro no solo reforzó la reputación de León en el contexto internacional deportivo, sino que también dejó un legado en la infraestructura y difusión de eventos deportivos de gran magnitud en México.