Los Servicios Municipales de Limpieza llevan a cabo un operativo exhaustivo que abarca la apertura y revisión completa del alcantarillado y los sumideros en las calles, plazas y avenidas del municipio. Esta actividad, realizada barrio a barrio, busca garantizar el correcto funcionamiento del sistema de saneamiento urbano y prevenir problemas derivados de obstrucciones.
La concesionaria FCC es la encargada de ejecutar estas tareas, enfocadas en eliminar acumulaciones de sedimentos, hojas y otros residuos que pueden obstaculizar el flujo del agua. Esta limpieza profunda no solo se limita a la superficie, sino que incluye intervenciones en las infraestructuras subterráneas, fundamentales para evitar inundaciones especialmente en épocas de lluvia o cuando se incrementan los volúmenes de agua.
El mantenimiento diario y sistemático de alcantarillas y sumideros representa una inversión constante en la calidad de vida de los habitantes, asegurando que los espacios públicos y la infraestructura sanitaria se mantengan en condiciones óptimas. Este compromiso municipal con la limpieza urbana se traduce en calles más seguras y en la reducción de riesgos asociados al mal drenaje.
Además de la revisión física, la acción sirve para detectar posibles fallas o daños que puedan afectar la red de saneamiento, facilitando reparaciones preventivas. La limpieza intensiva forma parte de un plan integral que recorre toda la ciudad para proteger y conservar las infraestructuras esenciales para el bienestar público.
