El partido Popular ratificó de manera inesperada a Luis Barcala como su candidato para la Alcaldía de Alicante, confirmación que llegó a través de Miguel Tellado, un cercano colaborador de Núñez Feijóo. Esta decisión sorprendió a propios y extraños dado que Barcala enfrenta cuestionamientos en torno al caso de las viviendas protegidas de Les Naus, un escándalo que ha generado presiones e interrogantes dentro y fuera del Ayuntamiento.
La dirección nacional del partido descartó las diversas especulaciones que mencionaban posibles sustitutos para Barcala, entre ellos un exdecano del Colegio de Abogados, un consejero autonómico y otros concejales del equipo municipal. Tellado defendió con firmeza la gestión de Barcala asegurando que ha desempeñado un trabajo importante durante la legislatura y que sigue siendo el mejor representante para obtener la confianza ciudadana en las próximas elecciones.
Esta confirmación responde a una estrategia basada en la estabilidad interna y la relación directa que Barcala mantiene con la sede nacional del partido en Madrid. Aunque el desgaste derivado del escándalo existe, la dirección considera que la repercusión negativa sobre la marca del PSOE es mayor en el momento actual, lo que hace más seguro mantener al actual alcalde como candidato. En esta línea, el PP asume la posibilidad de perder algunos concejales pero confía en el apoyo que podría recibir de los aliados de Vox para sostener un gobierno municipal.
El caso de Les Naus representa un reto para Barcala, quien se ha visto obligado a comparecer en Les Corts ante la insistencia de Vox y el respaldo del PP parlamentario, mientras que en el Ayuntamiento ha evitado profundizar en explicaciones públicas. Este aspecto mantiene viva la controversia y plantea un escenario electoral cerrado en Alicante, donde la apuesta de Génova demuestra apostar por la continuidad en lugar de movimientos internos.
