Emmanuel Macron presionó al nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, para reactivar el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea y continuar las sanciones contra Rusia. La reunión tuvo lugar en el palacio del Elíseo en París, donde se abordó la delicada situación política que rodea este tema crucial para la región.
Por su parte, Magyar evitó profundizar en detalles sobre el conflicto en Ucrania o el avance en las negociaciones de adhesión. Se limitó a afirmar que Hungría será un «socio constructivo» dentro de la UE, sin modificar la postura de su predecesor Viktor Orbán, que implica no enviar armas ni tropas a Ucrania.
Hungría condiciona la reanudación de las negociaciones a un acuerdo con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski sobre la protección de los derechos culturales de la minoría húngara en Ucrania, que se estima en unas 100.000 personas. Esta demanda representa uno de los puntos clave que mantienen congelado el proceso.
Macron instó a que las negociaciones de adhesión se realicen bajo un criterio de mérito, separando las dificultades políticas del reconocimiento a los avances democráticos. Además, destacó que, pese a las diferencias, la llegada del nuevo primer ministro húngaro abre una nueva etapa para Europa.
Magyar, quien ya visitó varias capitales europeas en este corto período, también expresó interés en incluir a Francia y Alemania en la cooperación del grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia). Este bloque ha enfrentado tensiones internas a raíz de las diferentes posturas frente a la guerra en Ucrania.
El primer ministro húngaro destacó que su Gobierno aspira a fortalecer el Estado de Derecho y remarcó el compromiso que permitió a la Unión Europea liberar fondos previamente bloqueados por incumplimientos en este ámbito. Bruselas aprobó así el desembolso de más de 16.000 millones de euros para Budapest, tras mejorías en materia jurídica.
