La iniciativa destinada a mejorar el comportamiento de los perros en la vida diaria alcanzó un notable éxito al superar ampliamente la participación prevista, con más de cien asistentes que acudieron acompañados de sus mascotas al Centro de Atención Municipal.
Originalmente pensado como un taller reducido, el programa debió ampliarse con nuevas sesiones y grupos adicionales para satisfacer la demanda. Los organizadores se enfocaron en transmitir técnicas básicas de obediencia para facilitar los paseos y evitar conflictos habituales relacionados con la falta de control.
Además de enseñar ejercicios como sentarse o dar la pata, se puso especial énfasis en comprender el lenguaje corporal canino para fortalecer la comunicación y el vínculo afectivo entre dueño y animal.
El curso también incluyó una charla sobre tenencia responsable, donde se resaltaron las obligaciones legales y éticas que conlleva el cuidado de un perro, con el propósito de promover una convivencia armónica y consciente en el entorno urbano.
Un aspecto relevante fue la participación de la Policía Municipal, que aprovechó el evento para acercarse a los ciudadanos fuera del contexto habitual y construir un ambiente de confianza y colaboración. Esta presencia facilitó que las familias plantearan dudas sobre seguridad local y valoraran el trabajo cotidiano de los agentes, al mismo tiempo que incentivó el interés por formar parte de los cuerpos policiales.
