Movimiento Sumar comienza un proceso de redefinición tras la marcha de Yolanda Díaz, su fundadora y figura central desde el nacimiento del partido en 2023. En su tercer congreso, que se celebra en medio de múltiples crisis internas, el partido busca reafirmar su identidad y relevancia dentro del bloque de la izquierda transformadora en España.
El nuevo liderazgo estará conformado por Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez, quienes fueron elegidas sin competencia en las primarias previas al congreso. Barbero, portavoz del grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, y Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales y número dos del ministro Pablo Bustinduy, representan la doble presencia estratégica del partido en el parlamento y el gobierno.
Sumar se presenta ahora como una fuerza política nacional que aspira a ofrecer una alternativa clara y diferenciada frente a otras organizaciones de izquierda como IU y Podemos. La meta es fortalecer su papel dentro de la coalición que imprime rumbo a las elecciones generales de 2027, manteniendo aquello que representa la izquierda progresista del país.
Antes del inicio del congreso, Barbero afirmó que Yolanda Díaz seguirá siendo un referente para el partido y que la línea política que ella impulsó continuará vigente. El discurso oficial desde la dirección subraya el espíritu de «alegría», «energía» e «ilusión» con que encaran esta nueva fase, con el reto de colocar a Sumar en la vanguardia política y consolidar su apoyo electoral.
Entre los objetivos a medio plazo, el partido se fija la revalidación de la coalición de gobierno con el PSOE y la ampliación de su influencia en gobiernos autonómicos y municipales. Esto se plantea como una vía para avanzar en derechos para la clase trabajadora, que Sumar considera eje fundamental de su proyecto político.
