El Centro de Referencia de Espacios de Datos (CRED), dependiente de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, desarrolló junto a la Asociación Española de Normalización (UNE) dos nuevas especificaciones que mejoran la interoperabilidad semántica en los sectores de movilidad y agroalimentación. Estas normativas establecen referencias comunes para que empresas, administraciones y plataformas puedan compartir información con criterios homogéneos, lo que reduce discrepancias entre sistemas y favorece la creación de espacios de datos interoperables.
Las especificaciones, que están disponibles en la web de UNE desde finales de mayo, reunieron la colaboración de treinta entidades organizadas en dos grupos de trabajo dentro del comité CTN-UNE 71 / SC 43, enfocado en gobierno, gestión de datos y espacios de datos. El enfoque en estos sectores responde a su importancia estratégica para España, especialmente en el transporte por carretera y ferrocarril, y el sector agroalimentario, clave para la economía nacional.
La primera de estas especificaciones, UNE 0093, denominada ‘Interoperabilidad semántica en el sector agroalimentario: inventariado de activos semánticos y recomendaciones’, clasifica tres grandes grupos de activos estructurales: modelos semánticos sectoriales agroalimentarios, ontologías transversales relacionadas con la observación y la medición, y esquemas regulatorios junto con sistemas oficiales. Esta organización busca facilitar la selección y uso coherente de vocabularios y modelos en el sector.
Por su parte, la especificación UNE 0094 se centra en la movilidad y está orientada principalmente al transporte por carretera y ferrocarril. Su principal objetivo es sistematizar y formalizar el significado de los datos en estos ámbitos para lograr un uso unificado de los términos, apoyando la armonización entre las entidades involucradas en la movilidad territorial.
Ambos documentos promueven el uso de vocabularios controlados, modelos de datos y esquemas normativos estandarizados, lo que no solo mejora la comunicación entre organizaciones, sino que también impulsa el desarrollo y la eficiencia de sus actividades respectivas.
