El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó la necesidad de fortalecer la cooperación entre países para hacer frente a amenazas globales en salud. Durante la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, afirmó que aunque el multilateralismo no es sencillo, es esencial para proteger la salud pública mundial.

Como ejemplo de colaboración internacional, Tedros mencionó el caso del crucero 'MV Hondius', que llegó a Tenerife con pasajeros de múltiples nacionalidades enfrentando un riesgo común. La respuesta coordinada entre la OMS, España y decenas de naciones permitió proteger a los afectados sin importar su origen, lo que ilustra la importancia de actuar unidos y con solidaridad.

La ministra de Sanidad española, Mónica García, destacó esta cooperación durante el manejo del brote de hantavirus en el país, resaltando la entrega de recursos científicos, sanitarios y logísticos sin discriminación. Subrayó que ante una crisis sanitaria, la única prioridad debe ser la protección de la humanidad.

Tedros afirmó que la OMS tiene como misión mantener a todos seguros y garantizar que cada persona pueda regresar a su hogar con salud. Recordó que “todos estamos en el mismo barco” y que la fortaleza y seguridad global dependen de un trabajo conjunto y solidario, promoviendo la salud como un derecho universal y no un privilegio.

En su discurso, también citó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien hizo un llamado a fomentar un “contagio de solidaridad” para enfrentar los retos sanitarios actuales. Tedros añadió que esta solidaridad constituye la mejor defensa ante enfermedades y emergencias sanitarias.

Reconociendo las dificultades del último año para la OMS y sus colaboradores, Tedros rindió homenaje a quienes han dedicado sus esfuerzos a la organización y a los Estados miembros. Además, adelantó que durante esta asamblea se abordarán temas clave como la resistencia a los antimicrobianos, la malaria, las emergencias sanitarias y la propuesta para una reforma en la arquitectura sanitaria mundial, impulsada por los propios países.