Pedro Sánchez aseguró ante el Comité Federal del PSOE que el partido no se financió de manera ilegal y remarcó su compromiso con la integridad dentro de la organización. Reconoció un caso de corrupción vinculado a la “antigua Secretaría de Organización”, pero lo atribuyó a personas concretas que se aprovecharon de sus cargos para obtener beneficios personales.

El presidente negó tener conocimiento previo de estas prácticas y enfatizó que, de haberlo sabido, no las hubiera tolerado. Destacó que, frente a estas irregularidades, el partido actuó con rapidez para expulsar a los implicados y evitar que tales comportamientos dañaran la reputación del PSOE.

Sánchez también puso en valor las reformas internas aplicadas en menos de un año, después de que el Comité Federal propusiera una serie de cambios en julio de 2025. Estas medidas han permitido al PSOE mejorar su posición en el índice de transparencia del Consejo de la Transparencia, donde obtuvo la mejor puntuación con 83,1 puntos.

Además, resaltó la colaboración del partido con la justicia al facilitar información relevante para las investigaciones. En este sentido, la renovación de la dirección y el impulso de mecanismos de control y transparencia forman parte de una estrategia para prevenir nuevos casos de corrupción y fortalecer la confianza en la institución.