El Ayuntamiento de Pinto adjudicó a la empresa SERVEO un contrato por cerca de cuatro millones de euros para modernizar la totalidad del alumbrado público exterior del municipio. Esta iniciativa contempla la sustitución masiva de luminarias convencionales por tecnología LED, la actualización de infraestructuras eléctricas y la implementación de sistemas avanzados de telegestión.

La obra abarca una red que incluye calles, plazas, parques e instalaciones deportivas, donde conviven actualmente distintos tipos de luminarias, desde lámparas de vapor de sodio, halogenuros metálicos y vapor de mercurio, hasta fluorescentes y LED, sumando un total de más de 8.000 puntos de luz. El diagnóstico previo al proyecto detectó desequilibrios en la distribución de la iluminación, con zonas sobreiluminadas que generan consumos innecesarios y espacios insuficientemente iluminados.

Además de reemplazar las luminarias, el contrato contempla la adaptación de drivers en los LED ya instalados, la instalación de dispositivos específicos en áreas singulares y la renovación o eliminación de cuadros eléctricos y de mando. Se renovará el cableado y se incorporará un sistema de telegestión compatible con plataformas Smart City, permitiendo el control remoto y la optimización del consumo energético.

Entre las innovaciones destaca la creación de un gemelo digital de la instalación, que es una réplica virtual que facilitará la monitorización, gestión y mantenimiento predictivo del sistema de alumbrado. Esta tecnología permitirá anticipar problemas y afinar el uso de recursos, incrementando la eficiencia operativa.

El importe adjudicado representa una baja significativa respecto al presupuesto inicial y se financiará con un préstamo reembolsable otorgado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), como parte de un programa que impulsa proyectos destacados para la renovación de alumbrado municipal.

Actualmente, el alumbrado público del municipio consume más de 2,3 millones de kWh al año, con un coste anual que supera los 333.000 euros solo en las vías públicas, sin contar instalaciones deportivas ni otros espacios públicos. La modernización busca reducir estos consumos y costos, a la vez que mejorar la calidad y seguridad de la iluminación.