La líder de Podemos, Ione Belarra, expresó su rechazo a la intervención del papa León XIV en el Congreso de los Diputados, afirmando que esta acción convirtió el espacio destinado a la soberanía popular en una especie de iglesia, algo incompatible con una democracia que respete el principio de aconfesionalidad del Estado.

Belarra recordó que su formación no estuvo presente en la sesión donde se escuchó el discurso papal, que fue seguido desde sus despachos. Subrayó que la presencia de un jefe de Estado que también es líder de la Iglesia católica en el Congreso es excepcional y cuestionó la legitimidad de este hecho en la sede del poder legislativo.

Al abordar el contenido del discurso del papa, reconoció que existen puntos de coincidencia, como las críticas al rearme, pero destacó diferencias importantes en temas como la educación y el derecho al aborto. En este sentido, insistió en que la visita no abordó aspectos esenciales, como la reparación de las víctimas de abusos vinculados a la Iglesia católica, incluyendo casos de bebés robados y mujeres internadas en el Patronato de Protección a la Mujer durante la dictadura.

Belarra pidió reflexionar sobre el significado de permitir discursos religiosos en un foro democrático y lanzó una pregunta retórica sobre cómo reaccionaría la sociedad si en vez del papa fuera otra figura religiosa con un perfil muy distinto, mencionando como ejemplo a un «ayatolá». También aludió a un pasaje bíblico para criticar que se haya transformado el Parlamento en un espacio para actos religiosos, en lugar de respetar su función como templo de la democracia.