Las fuerzas de seguridad de la Ciudad de México impidieron el avance de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) cuando intentaban marchar hacia el Estadio Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial de futbol 2026. El bloqueo ocurrió en el cruce de División del Norte y Calzada de Tlalpan, donde policías montaron un cerco y desplegaron patrullas y una pipa de agua para contener a los manifestantes.
Esta movilización, liderada principalmente por mujeres bajo el nombre de “Las Generalas”, respondió a la exigencia de abrogar la Ley del ISSSTE, a la que se oponen desde hace tiempo. La protesta marcó un cambio en la estrategia de la CNTE, ya que el bloque femenino tomó el control tras un desacuerdo con otro grupo que pretendía mantenerse encapuchado y armado con palos, postura que fue desestimada por la asamblea nocturna.
Los dirigentes del magisterio reclamaron a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, que convoque a una mesa de diálogo para negociar una solución ante la persistencia de las protestas. José Antonio Rosales, de la Comisión Política Nacional de la CNTE, llamó directamente a establecer un diálogo formal para atender sus peticiones, mientras que Elvira Veleces afirmó que las manifestaciones continuarán y el plantón permanecerá en las calles hasta conseguir una respuesta.
Los maestros anunciaron que el partido inaugural del Mundial, programado para el jueves 11 de junio entre México y Sudáfrica, no se jugará si no hay avances en su demanda de derogación de la Ley del ISSSTE. Marcelino Rodarte, representante de Zacatecas, reiteró el compromiso de mantener la presión social hasta obtener una propuesta concreta por parte de las autoridades.
Por su parte, la mandataria Claudia Sheinbaum calificó las manifestaciones como un montaje para generar una imagen de violencia y caos en vísperas de un evento deportivo internacional, y denunció que las protestas afectan la educación al dejar sin clases a más de un millón de alumnos en la Ciudad de México.
