Un operativo policial desató un enfrentamiento con colectivos de buscadoras que realizaban una manifestación en Calzada de Tlalpan, en Ciudad de México. La protesta, convocada por familiares de personas desaparecidas, incluía una marcha rumbo al Estadio Azteca y actividades previas al partido México vs. Ecuador. Sin embargo, aproximadamente 80 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) intervinieron para impedir el bloqueo vial, generando un intercambio violento con las familias.

Durante el desalojo, varios manifestantes resultaron lesionados y denunciaron agresiones físicas y tocamientos indebidos. Uno de los casos destacados fue el de Fernando Vargas, padre de un joven desaparecido en 2024, quien fue derribado por policías. Además, la académica Andrea Horcasitas, que acompañaba a las familias, relató que muchas personas sufrieron golpes y moretones tras el forcejeo. María del Refugio, otra participante, denunció que un policía sin identificación la agredió de manera sexual, mientras portaba un casco y se negó a identificar su placa.

Los colectivos exigieron una disculpa pública y una investigación formal sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes capitalinos. En una rueda de prensa en la Glorieta de Las y Los Desaparecidos, pidieron al Secretario de Gobierno, César Cravioto, y al titular de la policía, Pablo Vázquez, respuestas claras y el fin de la violencia institucional que enfrentan las familias en su búsqueda de justicia.

Ante la presión pública, el Secretario de Gobierno de la CDMX ofreció disculpas a los colectivos por el manejo violento de la protesta. También, el titular de la SSC se comprometió a investigar a los policías involucrados en los hechos. Los colectivos reiteraron que su lucha continúa para exigir verdad y justicia en un país con miles de personas desaparecidas.