Pedro Sánchez reafirmó su intención de agotar la legislatura y descartó convocar elecciones anticipadas pese a la presión política que se ha intensificado tras la intervención judicial en la sede del PSOE. Desde Roma, tras reunirse con el papa, el presidente enfatizó que España necesita estabilidad y evitar la “parálisis” que, a su juicio, supondría un adelanto electoral.
En relación con el ingreso de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a la sede de Ferraz, Sánchez calificó la investigación como seria y reconoció la “gravedad” de las pesquisas que dirige la Audiencia Nacional. Sin embargo, puntualizó que la actuación de la UCO consistió en cumplir con un requerimiento de documentación y no en un registro o allanamiento en sentido estricto.
Este operativo está vinculado al caso que involucra a la exmilitante socialista Leire Díez, situación que motivó la adopción inmediata de medidas por parte del partido cuando salió a la luz. Sánchez reiteró que la dirección del PSOE mantiene una colaboración absoluta con el sistema judicial para facilitar la investigación y aclarar los hechos.
