Desde Ankara, donde participa en una cumbre de la OTAN, Pedro Sánchez respondió con firmeza a las recientes declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, que calificó el absentismo laboral como un "cáncer". El presidente consideró «absolutamente desafortunado» el uso de esa comparación y sostuvo que hablar de bajas laborales o incapacidad temporal es más adecuado que estigmatizar a los trabajadores que necesitan ese derecho.

Sánchez señaló que el debate debería centrarse en reconocer que muchos empleados se ausentan por enfermedad legítima, y que etiquetarlos como parte de un "problema" genera un estigma innecesario. Para él, el lenguaje empleado por el líder del Partido Popular refleja cómo la derecha aborda constantemente los temas relacionados con la salud y los derechos laborales, con una visión restrictiva y poco empática.

Además, el presidente enmarcó estas declaraciones en una estrategia política más amplia vinculada a los acuerdos que el PP mantiene con la ultraderecha en diversos gobiernos autonómicos, que en la práctica, según Sánchez, se traduce en recortes y cuestionamientos a derechos sociales y laborales conquistados en el pasado. Ante las explicaciones posteriores del PP sobre las palabras de Feijóo, Sánchez fue contundente al señalar que el mensaje fue claro y recurrente en la historia política de ese partido.

Finalmente, insistió en que cuando el Partido Popular ha tenido responsabilidades de gobierno, ha impulsado medidas de recortes que afectan negativamente los derechos laborales en el país, reafirmando su defensa de los trabajadores y sus garantías frente a políticas que, a su juicio, desprotegen esos derechos.