El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia se encargará de demoler unas construcciones ilegales dentro de una mansión turística en Sant Agustí des Vedrà, después de que la propiedad no cumpliera una sentencia que ordenaba el derribo hace seis años. La demolición abarcará aproximadamente 325 metros cuadrados y se estima que llevará unos tres meses, con un costo cercano a 140 mil euros.

Las irregularidades aparecieron durante una inspección realizada en 2010, al verificar las obras de una vivienda con licencia de 400 metros cuadrados. En esa visita se detectaron dos construcciones sin permiso: una habitación de 60 metros cuadrados y una estructura mayor de más de 260 metros cuadrados alrededor de la piscina. Aunque comenzaron hace años, se presume que estas edificaciones ya están terminadas, según la evaluación con imágenes aéreas debido a la negativa del propietario a permitir el acceso.

La finca, que cuenta con licencia turística y se promociona con alquileres desde 5.600 euros diarios, tiene más de 900 metros cuadrados distribuidos en seis dormitorios, discoteca y gimnasio. La propiedad ha presentado varios recursos para retrasar el cumplimiento de la orden judicial y no realizó ninguna gestión para demoler las construcciones ilegales. Por ello, el Ayuntamiento debe intervenir subsidiariamente para ejecutar la demolición pendiente.