El Ayuntamiento de Santa Cruz ha cambiado su estrategia para atender a las personas en situación de sinhogarismo, incorporando modelos residenciales centrados en ofrecer una vivienda estable como punto de partida para la inclusión social. Este enfoque contrasta con las intervenciones tradicionales que sólo brindaban recursos temporales y albergues de emergencia.
Según datos municipales, el Servicio Integral de Atención a Personas Sin Hogar atendió a casi mil personas en el último año, la mayoría hombres con dificultades prolongadas como deterioro físico o emocional, problemas de salud mental y falta de redes de apoyo. Los altos precios del alquiler y la escasez de oferta residencial agravan la exclusión social, empujando a muchos hacia el sinhogarismo o la infravivienda.
Frente a esta realidad, el Consistorio ha implementado programas como Housing First y Housing Led, desarrollados en colaboración con la entidad Provivienda. El modelo Housing First, originado en países nórdicos y adaptado a varias ciudades españolas, garantiza primero el acceso a una vivienda individual y estable sin exigir condiciones previas como abstinencia o cumplimiento de tratamientos.
Tras asegurar un hogar fijo, se activa un acompañamiento integral que incluye apoyo social, sanitario y psicológico para promover la autonomía y facilitar la reinserción. Actualmente, Santa Cruz dispone de diez viviendas unipersonales bajo el modelo Housing First y una vivienda bajo Housing Led, el cual también ofrece acompañamiento aunque con estructura diferente.
El alcalde José Manuel Bermúdez ha subrayado la complejidad del fenómeno y la necesidad de respuestas sostenidas y completas que reconozcan a cada persona más allá de las estadísticas. Para el Ayuntamiento, esta transformación implica dejar atrás el modelo exclusivo de emergencia y avanzar hacia intervenciones que apuesten por la estabilidad y la prevención del sinhogarismo.
