El Gobierno federal decidió cerrar el canal de diálogo directo que mantenía con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y limitar la negociación a mesas tripartitas instaladas en las entidades federativas. Esta medida se anunció en una conferencia de prensa donde la Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el seguimiento del conflicto corresponderá a nivel estatal entre autoridades, sindicatos y Gobierno.

Según Sheinbaum, la responsabilidad para atender las demandas de la CNTE recae ahora en los gobiernos estatales, en coordinación con las secretarías de Educación y Gobernación. Explicó que estas mesas tripartitas incluirán, cuando sea necesario, la presencia de ambas dependencias federales, pero serán los estados los que en adelante den la información y gestionen los acercamientos con los trabajadores.

Este cambio ocurre en medio de la tercera semana consecutiva de protestas y movilizaciones convocadas por la CNTE. El grupo disidente prepara acciones como la liberación de casetas de cobro para este lunes, que se replicarán en diversas entidades con bloqueos y plantones. Tras la última Asamblea Nacional Representativa, la CNTE sostuvo la huelga nacional y dispuso la creación de una Comisión de Dirección Política Nacional para reorganizar y mantener la seguridad en el plantón principal, que ha visto disminuciones temporales durante los fines de semana.