Durante un encuentro en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó al Rey Felipe VI la relevancia histórica y simbólica que tiene para México el perdón por los abusos cometidos durante la Conquista española. La mandataria explicó que esta solicitud va más allá de cualquier diferencia política y representa un reconocimiento fundamental a los pueblos indígenas y un rechazo a cualquier forma de discriminación como el racismo o el clasismo.
Sheinbaum destacó que el monarca escuchó atentamente el planteamiento y mostró un interés genuino en mantener un diálogo abierto sobre el tema. En ese sentido, Felipe VI anunció que una de las mesas de trabajo del próximo encuentro iberoamericano, previsto para noviembre en Madrid, estará dedicada a los pueblos indígenas, lo que abre una posibilidad para avanzar en esta discusión.
Además del tema del perdón, durante la reunión se acordó el envío a España de tres exposiciones culturales que destacan aspectos clave de la historia y cultura mexicana: una sobre la República Española y el exilio; otra dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz; y una tercera centrada en la cultura maya. Estos proyectos son resultado de la cooperación entre ambos gobiernos.
La conversación también abarcó temas como comercio, economía, la situación internacional, la Carta de las Naciones Unidas, el derecho a la autodeterminación de los pueblos y la paz mundial.
Al concluir el encuentro, la presidenta mexicana y el Rey recorrieron juntos el mural «Epopeya del pueblo mexicano», obra de Diego Rivera situada en la escalinata de Palacio Nacional, un símbolo del sufrimiento y la resistencia de los pueblos originarios.
Sheinbaum subrayó que esta reunión solo fue posible tras el reconocimiento previo por parte de Felipe VI, durante una visita a una exposición sobre mujeres indígenas, de los abusos cometidos en la Conquista. Este gesto fue crucial para abrir el camino a un diálogo de mayor profundidad y respeto.
En la reunión participaron también el Secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas, en representación del gobierno mexicano.
