El presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue suspendido temporalmente de sus funciones por la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes durante una investigación que lo vincula con presunta participación indebida en la campaña electoral. La medida se mantendrá vigente hasta la jornada de elecciones prevista para el 21 de junio.

Este rechazo a que Petro siga en ejercicio busca preservar la imparcialidad del proceso investigativo, aunque ha provocado una fuerte controversia en distintos sectores políticos y dentro del propio Ejecutivo. El ministro del Interior, Armando Benedetti, afirmó que la comisión no tiene competencia para imponer una sanción de este tipo y recordó que, constitucionalmente, solo el Senado puede suspender al presidente tras una acusación formal de la Cámara.

Petro, mientras tanto, se encuentra en Nueva York participando en actividades ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y no se ha pronunciado públicamente sobre esta suspensión. La decisión ha generado un intenso debate jurídico, pues expertos y figuras políticas califican la medida como inconstitucional y carente de efectos prácticos debido a que excede las atribuciones de la comisión.

El origen de este episodio son varias denuncias por presunta injerencia política del presidente en la campaña electoral, que dieron paso a una investigación formal a finales de mayo. Este proceso añade tensión a un escenario electoral marcado por la polarización y agrava las disputas entre los poderes políticos e institucionales en Colombia.