El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes organizó un taller llamado Todo es un problema de la voz, guiado por los artistas Shabely Estévez y Mike Batista. Este taller se centró en revisar y reconfigurar los fondos del Centro de Documentación del museo, transformándolos en un laboratorio donde la voz y el cuerpo se convierten en herramientas para modificar la forma en que se accede y comprende el archivo.
Los participantes exploraron nuevas maneras de relacionarse con el material documental, utilizando la desorientación como método para reapropiarse colectivamente del contenido. La propuesta pretendió activar contranarrativas internas mediante la intervención de los ítems de la colección, modificando ritmos, posturas y volúmenes en la lectura, y así generar experiencias corporales y colectivas que impacten en la producción de significado.
Esta actividad formó parte del programa público Onda Corta, un laboratorio de documentación que busca repensar los procesos de registro y archivo tradicionales, así como reconfigurar la relación entre TEA y la ciudadanía. El taller se desarrolló en distintas sesiones durante dos días, combinando la investigación sonora, visual y corporal, y se ofreció de forma gratuita previa inscripción.
Shabely Estévez y Mike Batista trabajan desde una perspectiva influida por el sincretismo cultural cubano, explorando el tecnopaganismo a través de la fotografía y la videocreación. En esta línea, entienden lo digital como un espacio comunitario donde las narrativas pueden ser liberadoras, trasladando ese enfoque hacia un archivo entendido no solo como depósito documental, sino como un lugar vivencial y dinámico.
La iniciativa, comisariada por Narelys Hernández y Joel Peláez, también busca poner en evidencia la dimensión pública, plural y compartida del museo, alentando a que el edificio y sus recursos se habiten de formas no convencionales, mediante intervenciones que desplacen los discursos usuales y activen nuevas zonas de contacto entre lector y texto.
