La ciudad de Valencia presenta un crecimiento sostenido en su población mayor de 65 años, que alcanza ya el 21,4% del total de habitantes según los últimos datos del Padrón Municipal. Este aumento, que superó el 2% en un solo año, visibiliza un proceso de envejecimiento que afecta de manera desigual a sus distritos y barrios.

Algirós lidera el ranking de envejecimiento, con más de una cuarta parte de sus vecinos en la franja de 65 años o más. Le siguen distritos como Pla del Real, Benimaclet, la Saïdia y Extramurs, todos con porcentajes superiores a la media de la ciudad. En contraste, Rascanya y Benicalap poseen una población mucho más joven, con menos del 20% de adultos mayores.

En términos absolutos, Quatre Carreres aglutina la mayor cantidad de mayores, seguida de Patraix y Camins al Grau. Esta clasificación obedece al tamaño de la población total de estos distritos y no solo a su porcentaje de envejecimiento. Mientras tanto, distritos como Ciutat Vella y Poblats de l’Oest también mantienen una estructura demográfica más juvenil.

El informe también destaca las condiciones sociales de las personas mayores en Valencia. Más de la mitad de este grupo convive únicamente con otros adultos mayores, mientras que un número significativo vive solo. Entre quienes habitan sin compañía, predomina claramente la presencia femenina, representando el 74%. Este fenómeno se intensifica con la edad, ya que cerca del 41% de las personas mayores que viven solas tienen 80 años o más.

Estas cifras reflejan no solo un cambio demográfico, sino también un desafío social importante para la ciudad. La distribución desigual del envejecimiento y la creciente feminización de este sector poblacional generan escenarios que requieren atención específica en políticas de vivienda, servicios sociales y salud.