Mañana a mediodía será presentado en Riazor el nuevo monumento escultórico Valentina, obra del reconocido broncista Miguel Couto. Esta escultura celebra al colectivo de bañistas veteranos llamados Golfiños, que desafían las bajas temperaturas para bañarse incluso en pleno invierno.

La idea surgió durante un paseo de Couto por el Paseo Marítimo, cuando observó a estos bañistas con una percepción renovada. Impresionado por su determinación y vitalidad, el artista diseñó la estatua inspirándose en la bailarina Inés Vieites, que posó como modelo para la pieza. Valentina es el doble del tamaño en bronce de Vieites y se ha convertido en un homenaje visible a esa forma de afrontar la vida.

El proceso de creación de la estatua duró cerca de tres meses. Primero, se realizó un modelo en cera que permitió obtener el molde para la fundición. Después, un mes se dedicó a elaborar las distintas partes en bronce que luego fueron soldadas y acabadas con una pátina especial, de la cual el artista se siente orgulloso por su calidad estética. Esta capa protegerá el metal, aunque con el tiempo la humedad y salinidad del mar añadirán una pátina natural que embellecerá aún más la obra.

Valentina se suma a las más de cuarenta obras monumentales que Miguel Couto tiene en su trayectoria, consolidándose como una pieza emblemática que combina arte, naturaleza y homenaje social. La estatua permanecerá frente al mar, donde el océano aportará con los años un toque poético a la composición metálica.