El tratamiento para dejar de fumar en España se centra hoy en dos fármacos que han demostrado mayor eficacia: la vareniclina y la citisiniclina. Expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) destacan que estas opciones farmacológicas, usadas junto a terapia psicológica, ofrecen mejores resultados frente a otros métodos como la terapia sustitutiva con nicotina.

Juan Antonio Riesco, director de Proyectos de Investigación de Tabaquismo en Separ, explicó durante el congreso nacional de la entidad que la combinación de psicoeducación, terapia cognitivo-conductual e intervención motivacional es imprescindible para maximizar el éxito en la deshabituación tabáquica. Además, alertó sobre la creciente complejidad del consumo, impulsada por productos como los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de tabaco calentado, que generan una percepción errónea de menor riesgo.

En cuanto a los fármacos, los agonistas parciales de los receptores nicotínicos, que incluyen a la vareniclina y la citisiniclina, han mostrado eficacia superior, especialmente en jóvenes y con pautas más prolongadas. Por otro lado, el reemplazo de nicotina continúa teniendo respaldo científico, aunque con resultados menos contundentes en algunos estudios recientes.

Actualmente, en España se desarrollan nuevos estudios para reforzar la evidencia sobre la citisiniclina. Destaca el ensayo multicéntrico Citisilong, que evalúa dosis más elevadas y tratamientos extendidos en diferentes perfiles de pacientes. La investigación busca identificar quiénes podrían beneficiarse más sin incrementar los efectos secundarios, además de explorar innovadoras formulaciones orales y combinaciones terapéuticas personalizadas.

La investigación sobre deshabituación del tabaquismo subraya la importancia de un abordaje integral que considere los cambios en el consumo y las características individuales de los fumadores, enfatizando que ningún medicamento funciona eficazmente sin un soporte adecuado en salud mental y educación.