Movimiento Sumar renovó su dirección en su tercer congreso nacional con la elección de Verónica Barbero y Rosa Martínez como coordinadoras, quienes recibieron un respaldo cercano al 96% de los delegados presentes. Esta renovación se produce en un contexto de reestructuración profunda tras la salida de importantes figuras vinculadas al liderazgo anterior, incluido el alejamiento de su excoordinadora Lara Hernández y miembros clave del equipo de Yolanda Díaz.

Barbero, actual portavoz de la formación en el Congreso, y Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, fueron designadas sin candidatura rival, evidenciando un acuerdo amplio entre las diferentes corrientes internas. La nueva dirección asume el reto de fortalecer la alianza con partidos como IU, Más Madrid y Comunes, mientras preparan el terreno para el próximo ciclo electoral, que implicará no solo una nueva estrategia sino también un posible cambio de nombre para la coalición.

El congreso celebrado en el espacio COEM de Madrid sirvió para cerrar las disputas internas que marcaron el post-yolandismo dentro del partido, que hasta hace poco enfrentaba tensiones por el control orgánico y la identidad política tras la salida de su fundadora, la vicepresidenta segunda. La presencia de Yolanda Díaz en la jornada reafirmó la continuidad y dio un respaldo simbólico a la nueva etapa que encabezan Barbero y Martínez.

Las decisiones adoptadas en esta asamblea también evidencian un cambio generacional y de equipo, con más de la mitad de los miembros de la anterior dirección saliendo de la estructura ejecutiva, incluyendo a personas vinculadas al Ministerio de Trabajo y cabezas visibles de las elecciones de 2023 impulsadas por Díaz. Este relevo apunta a consolidar una dirección que pueda navegar la complejidad del escenario político actual y fortalecer la unidad interna del espacio.