La celebración de San Juan en Vitigudino reunió anoche a numerosos participantes en la plaza del Mercado de Abastos para conmemorar la llegada del verano mediante una hoguera tradicional. Esta actividad, organizada por el Ayuntamiento y Asprodes, tuvo como eje central la quema simbólica de todo aquello negativo ocurrido durante el último año.

Pasadas las once de la noche, el fuego comenzó a dominar el ambiente, bañando de luz la plaza. La hoguera, formada por madera de palets, se convirtió en el punto de encuentro y en foco de atención de la velada, donde los asistentes participaron en un rito colectivo destinado a eliminar malas energías y presagios desfavorables.

El evento destacó por la intervención de los usuarios de Asprodes, quienes bajo la dirección de Raquel García Sevillano, interpretaron una danza ritual que evocaba un akelarre. Estos movimientos expresaban un acto de purificación y protección contra el mal de ojo y otras influencias negativas. La fuerza de este baile contagió al público, que terminó formando un gran corro en torno a la hoguera, sumándose a la ceremonia.

Más tarde, al bajar la intensidad de las llamas, se invitó a los asistentes a quemar pequeños papeles en los cuales habían escrito recuerdos o vivencias negativas que deseaban dejar atrás. Este acto simbólico fue recibido con entusiasmo y permitió a los participantes depositar sus cargas emocionales en el fuego.

Para cerrar la noche, Jorge Montes animó con música en vivo, manteniendo el ambiente festivo y acompañando la transición hacia el verano. La combinación de fuego, danza y música consolidó esta tradición en Vitigudino como un festejo que mezcla lo ancestral con la convivencia comunitaria.