El grupo municipal de Vox en Cáceres denunció las pintadas aparecidas en la Plaza de Toros, un Bien de Interés Cultural, y aseguró que representan un ataque ideológico contra esta tradición. El portavoz Eduardo Gutiérrez afirmó que estas acciones no constituyen libertad de expresión, sino una imposición ideológica dirigida a quienes defienden la tauromaquia.
La plaza afecta al patrimonio histórico de la ciudad, por lo que las pintadas vandálicas adquieren mayor gravedad al dañar un inmueble protegido. Además, el daño no se limita al espacio físico, sino que también afecta a los profesionales del sector taurino, incluidos trabajadores, ganaderos, empresarios y aficionados.
Desde Vox solicitaron la identificación de los responsables, la reparación inmediata de los daños y una condena clara y unánime de la comunidad política. Advirtieron que guardar silencio ante estos hechos puede fomentar la normalización de actitudes contrarias a los valores democráticos.
