La portavoz nacional de Sanidad de Vox, María Fuster, apoyó la concentración de médicos frente al Ministerio de Sanidad, coincidiendo con el inicio de una nueva semana de huelga contra la reforma del Estatuto Marco. En su intervención, denunció que la aprobación inicial del proyecto por parte del Consejo de Ministros supone un retroceso para la calidad asistencial en España y reiteró el compromiso de su partido con las movilizaciones del colectivo médico.
Fuster describió la situación del Sistema Nacional de Salud como un escenario de abandono total, señalando que la gestión actual va en contra de los pacientes y afecta negativamente a la salud pública. Citó como ejemplos las leyes recientes que, según ella, han debilitado al sector: la ley de ordenación sanitaria, que genera divisiones entre profesionales; la ley de sanidad universal, que colapsa los servicios y aumenta las listas de espera para los españoles; y el propio Estatuto Marco, al que calificó de perjudicial para la sanidad.
Además, señaló que la política sanitaria debería centrarse en el paciente, algo que, en su opinión, ni el Gobierno ni la líder regional Mónica García han logrado. Exigió la dimisión de la ministra de Sanidad y responsabilizó directamente al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «acabar con la sanidad» pública. Frente a estas críticas, recordó que Vox continuará apoyando y acompañando a los profesionales sanitarios en las calles, defendiendo una atención sanitaria de calidad para todos los españoles.
En cuanto a las reivindicaciones médicas, la portavoz de Vox defendió la creación de un Estatuto Médico y Facultativo propio, una demanda central del Comité de Huelga. Explicó que esta medida mejoraría las condiciones laborales de los profesionales y, a su vez, fortalecería la atención a los pacientes. Aseguró que Vox es el único partido que ha respaldado consistentemente esta iniciativa, que considera clave para poner al paciente realmente en el centro de las políticas sanitarias.
