La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana prepara un cambio en su liderazgo que resulta cada vez más evidente. Pilar Bernabé, actual delegada, tiene previsto presentarse como candidata a la Alcaldía de València en las elecciones municipales del 2027, lo que obligará a su renuncia al cargo, conforme a la legislación vigente que impide que los delegados compitan electoralmente sin abandonar su puesto.

Esta renuncia debería concretarse alrededor de mediados de abril de 2027, pero desde el PSOE no descartan que Bernabé pueda dejar antes la Delegación para centrarse plenamente en la campaña electoral. Esta decisión implica también un desafío interno en cuanto a la financiación y soporte económico que el partido deberá garantizar a la candidata durante el periodo previo a los comicios.

En este contexto, Zulima Pérez, actual comisionada para la Dana —una figura responsable de coordinar la respuesta a la gota fría y otras emergencias meteorológicas—, aparece como una de las favoritas para relevar a Bernabé. Su perfil de confianza dentro del partido y su experiencia en la gestión pública la consolidan como una posible sucesora a corto plazo.

Además, fuentes socialistas señalan que el Gobierno central podría nombrar a un delegado de confianza para ocupar la vacante de inmediato, asegurando la continuidad administrativa hasta las próximas elecciones generales, previstas en principio para julio de 2027, salvo que se adelanten por circunstancias políticas.

La situación de otros ministros que también se perfilan como candidatos en sus territorios, como Diana Morant en la Comunitat Valenciana o Ángel Víctor Torres en Canarias, ha generado debates similares sobre la compatibilidad de sus cargos ministeriales con la dedicación plena a la campaña electoral. Sin embargo, en el caso de Pilar Bernabé, la incompatibilidad legal es clara y su marcha es obligada para concurrir a las municipales.

De este modo, el PSOE en la Comunitat Valenciana se anticipa a una transición que no solo marca un relevo institucional, sino también un movimiento estratégico para mantener la representación territorial con figuras de probada lealtad y experiencia, como Zulima Pérez.