Caminar antes de desayunar no significa necesariamente quemar más grasa corporal, a pesar de que esta idea se ha popularizado en redes sociales. María Macías, entrenadora personal especializada en salud y longevidad, explica que el efecto del ejercicio sobre la quema de grasa depende principalmente del balance energético total, la alimentación y la regularidad en la actividad física.
Caminar es una actividad recomendada por su bajo impacto y sus beneficios para la salud cardiovascular, metabólica y emocional. Sin embargo, realizarla en ayunas puede aumentar ligeramente el uso de grasas como fuente de energía durante el ejercicio, pero esto no se traduce automáticamente en una mayor pérdida de grasa corporal a largo plazo.
Lo esencial para la reducción de grasa es mantener un déficit calórico sostenido y adoptar hábitos saludables de manera constante, más allá del momento del día en que se haga ejercicio. La experta enfatiza que no existe una práctica universal que mejore la pérdida de peso solo por entrenar con el estómago vacío.
Caminar en ayunas puede ser una opción viable para personas saludables que estén acostumbradas a practicar ejercicio de baja intensidad sin haber comido, siempre que se sientan bien. Para muchos, esta rutina matutina puede resultar motivadora y facilitar la adherencia al ejercicio, lo que a su vez favorece resultados positivos en la composición corporal.
En definitiva, si bien salir a caminar antes de desayunar no perjudica la salud ni el progreso, el factor clave sigue siendo la constancia y una alimentación adecuada que garantice el balance energético necesario para perder grasa de forma sostenible.
