La ola de calor que afecta a Catalunya desde el domingo ha causado cuatro muertes atribuibles a las altas temperaturas, según reporta el Instituto de Salud Carlos III a través del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria MoMo.
En todo el Estado, las defunciones vinculadas a este episodio extremo suman un total de 43. Protecció Civil mantiene en activo la fase de alerta del plan Procicat para hacer frente a las condiciones climáticas adversas, especialmente en las comarcas de Ponent, donde el calor intenso podría prolongarse hasta, al menos, este miércoles.
Además de las muertes, el Servei d’Emergències Mèdiques (SEM) atendió hasta el martes a 151 personas que sufrieron problemas de salud relacionados con las altas temperaturas, evidenciando la magnitud del impacto sanitario en la población.
El contexto de esta ola de calor está influido por el cambio climático, que ha elevado la temperatura hasta cuatro grados por encima de lo habitual, incrementando la intensidad y el riesgo de estos fenómenos en Europa. En distintas ciudades españolas, como Sevilla, Zaragoza y Lérida, se han alcanzado temperaturas cercanas a los 42 grados, situación que ha llevado a mantener alertas naranja y amarilla en numerosas comunidades autónomas.
