El proceso de asignación de plazas del MIR 2026 evidencia que ciertas especialidades apenas comienzan a elegir residentes después de un gran volumen de seleccionados. Áreas como Análisis Clínicos, Bioquímica Clínica, Farmacología Clínica, Medicina Nuclear y Medicina Preventiva y Salud Pública registran escasa demanda y todavía conservan una cantidad significativa de vacantes.

Medicina Preventiva y Salud Pública, que ofrece más de cien plazas, no asignó su primera posición hasta muy avanzada la convocatoria, a pesar de la creciente relevancia que adquirió tras la pandemia de Covid-19 y recientes alertas sanitarias. Similar situación ocurre con las especialidades relacionadas con el laboratorio, como Bioquímica Clínica, que cuenta solo con dos plazas en todo el país, y Farmacología Clínica, con más de veinte vacantes disponibles. Estas disciplinas, esenciales para la investigación y el funcionamiento hospitalario, no logran competir con la preferencia por especialidades clínicas o quirúrgicas.

Además de estas cinco áreas, otras especialidades también reflejan una escasa adhesión en las primeras jornadas. Alergología, Angiología y Cirugía Vascular, así como Medicina Física y Rehabilitación, adjudicaron únicamente un par de plazas respectivamente. Por otro lado, especialidades como Cirugía Torácica, Inmunología, Medicina del Trabajo y Microbiología y Parasitología apenas lograron ocupar un lugar entre los residentes seleccionados hasta este momento.

Por contraste, Medicina de Familia, que ofrece la mayor cantidad de plazas del MIR 2026, registró también un bajo porcentaje de adjudicación en su tercera jornada: solo se asignaron unas pocas de las miles disponibles. La gran mayoría continúa libre, lo que plantea un desafío para el relevo generacional en los centros de atención primaria y la planificación sanitaria nacional.

El ritmo lento en la elección de estas especialidades menos demandadas refleja un patrón donde los candidatos priorizan carreras con mayor perfil clínico o quirúrgico, dejando para etapas posteriores especialidades que aunque críticas para el sistema de salud, no cuentan con igual atractivo inmediato para los futuros médicos.