Cinco hospitales de la provincia de Lleida cuentan ya con la capacidad de expedir el certificado médico de defunción de forma electrónica, un avance que simplifica la gestión administrativa tras un fallecimiento. Este sistema permite a los profesionales sanitarios generar, firmar digitalmente y enviar automáticamente el certificado a los registros civiles y otros organismos relevantes, sin intermediación en papel.

La implantación responde a una estrategia regional para modernizar el proceso y ampliar la digitalización iniciada con los certificados de nacimiento en los hospitales. Entre los centros que aplican ya este sistema figuran el Hospital Universitario Arnau de Vilanova, el Hospital Universitario Santa María y el Hospital Jaume Nadal Meroles, todos en la ciudad de Lleida. Además, en la región del Alt Pirineu y Aran, también han incorporado este trámite el Hospital Comarcal del Pallars (en Tremp) y la Fundació Sant Hospital de la Seu d’Urgell.

Este cambio busca reducir la carga burocrática que suele recaer sobre las familias en momentos especialmente delicados, al automatizar la comunicación con el Registro Civil, los servicios funerarios y el Instituto Nacional de Estadística. El procedimiento se suele iniciar en servicios clave como urgencias, medicina interna o unidades de cuidados intensivos, para luego extenderse al resto del hospital.

En Cataluña, donde se registran alrededor de 69.000 fallecimientos al año, el despliegue de esta herramienta se extenderá a todos los centros hospitalarios de agudos durante el presente año, garantizando una mayor coordinación institucional, mejor calidad de la información y seguridad jurídica en el proceso de registro de defunciones.