Investigadores italianos desarrollaron un gemelo digital del cerebro de un niño de poco más de dos años con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Este modelo virtual no solo replicó fielmente la estructura cerebral, sino que también reprodujo con exactitud la actividad eléctrica medida mediante electroencefalografía (EEG), permitiendo detectar firmas neuronales vinculadas al autismo.
El sistema, denominado FEDE, integró datos de resonancia magnética (MRI), tractografía, mapeo de mielinización y modelos biofísicos para generar esta réplica anatómica y funcional. Entre los hallazgos más relevantes destacan un nivel anómalo de ruido de fondo cien veces superior al observado en cerebros sin TEA, así como un desequilibrio entre excitación e inhibición neuronal tres veces mayor al estándar. Ambos indicadores coinciden con hipótesis neurobiológicas actuales sobre el autismo.
Este enfoque representa una innovación importante al unificar en un solo flujo de trabajo elementos que normalmente se estudian por separado, como la arquitectura cerebral, la velocidad de conducción nerviosa, las propiedades del tejido y la dinámica eléctrica. FEDE superó en fidelidad a modelos tradicionales al incorporar características individuales, como la mielinización y la heterogeneidad de los tejidos craneales y cerebrales, lo que le permitió explicar con mayor precisión los tiempos de propagación neuronal.
Además del avance en la reconstrucción cerebral precisa, este modelo digital tiene el potencial de facilitar el desarrollo de terapias más ajustadas y personalizadas para el autismo, ya que permite comprender mejor la fisiopatología del trastorno a nivel individual. No obstante, los investigadores señalan que es necesario validar su eficacia en estudios con un mayor número de pacientes.
El estudio fue publicado en la revista PLOS Digital Health, donde se describen los detalles técnicos y metodológicos de esta plataforma pionera en pediatría para el Trastorno del Espectro Autista.
