A pesar de contar con un número creciente de médicos, la cantidad de cirugías realizadas en España se mantiene casi estable desde comienzos del siglo, mientras la población crece y envejece. El Sistema Nacional de Salud (SNS) realizó en 2023 un volumen muy similar de intervenciones quirúrgicas al registrado en el año 2000, aunque ahora debe atender a casi ocho millones más de habitantes.

El Ministerio de Sanidad reporta que en 2000 se efectuaron alrededor de 3,67 millones de cirugías, frente a poco más de 3,7 millones en 2023, lo que representa un incremento del 1,1%. Sin embargo, al ajustar estos datos por el crecimiento poblacional, la tasa de intervenciones quirúrgicas por cada 1.000 habitantes disminuyó un 15,7%, pasando de 91 a aproximadamente 77 por cada 1.000 habitantes.

Esta desaceleración en la tasa de cirugía contrasta con un aumento significativo en las listas de espera. A finales de 2003, había cerca de 436.000 pacientes en espera de una operación con una demora media de 77 días. En 2023, los pacientes a la espera casi se duplicaron a 850.000, y la demora media se extendió a 128 días, con un considerable aumento de personas que esperan más de seis meses.

El crecimiento demográfico y el envejecimiento indican una mayor demanda sanitaria, pero el nivel de actividad quirúrgica no ha acompañado esta presión creciente. La lista de espera refleja esta tensión, evidenciando que la capacidad operativa del sistema no ha evolucionado al ritmo necesario para responder a los cambios poblacionales ni a la complejidad de los casos.

Aunque España cuenta actualmente con un 68% más de médicos que hace dos décadas, esta mejora no se ha traducido en un aumento proporcional de cirugías, lo que sugiere dificultades en la gestión o en otros recursos asociados a la capacidad quirúrgica del SNS. Estas cifras plantean un desafío importante para la planificación sanitaria en un país donde la demanda crece, pero la respuesta quirúrgica se estanca.