La planificación y construcción de hospitales requieren un enfoque que trascienda la mera asignación de espacios y metros cuadrados. Según directivos sanitarios, los planes funcionales tradicionales han sido insuficientes porque se han basado en estructuras organizativas internas y departamentos aislados, sin considerar el modelo asistencial integral ni la red sanitaria a la que pertenece el centro.
El director gerente del Hospital Marqués de Valdecilla destacó que un buen plan funcional debe responder a cuál es el modelo asistencial que se pretende implementar, no sólo a cuántas camas o quirófanos incluir. Planteó que estos planes deben concebirse como instrumentos que permitan un diseño flexible, centrado en los procesos asistenciales y capaces de adaptarse a situaciones excepcionales, como lo evidenció la pandemia reciente.
Para lograr esta transformación, se propusieron siete requisitos esenciales: la participación interdisciplinaria desde el inicio del diseño; la incorporación activa de pacientes y cuidadores para mejorar aspectos clave como funcionalidad, accesibilidad y seguridad; entender al hospital como un nodo dentro de una red asistencial más amplia; contar con un diseño modular que evite la obsolescencia prematura durante largos procesos constructivos; distinguir claramente entre obras de hospitales nuevos y de renovación; y garantizar la sostenibilidad ambiental integrada al modelo asistencial, no simplemente como un añadido final.
Desde la perspectiva arquitectónica, se resaltó que cada hospital funciona como un "traje a medida", ya que la cultura organizacional y las prácticas internas configuran entornos de aprendizaje continuo que hacen diferente a cada centro, especialmente cuando se trata de hospitales en operación frente a nuevas construcciones. Además, se subrayó la creciente importancia de la ingeniería en la construcción hospitalaria para responder a estos nuevos retos.
