El análisis genómico se convertirá en una rutina médica en menos de diez años, según anticipa Manuel Pérez-Alonso, un referente en genética de la Universitat de València y pionero en la secuenciación del ADN en España. Su experiencia de más de treinta años en la intersección de la investigación, la biotecnología y la clínica avala una transformación profunda en la medicina personalizada.
La secuenciación del genoma ha avanzado a pasos agigantados gracias a la mejora tecnológica que ha reducido tiempos y costos para obtener datos genéticos. Sin embargo, Pérez-Alonso alerta que, pese a estos progresos, la verdadera revolución está en la capacidad de interpretar esa información. “Leemos muchas letras del ADN cuyo significado aún desconocemos”, señala. Esta complejidad exige nuevas herramientas, en especial basadas en inteligencia artificial, para comprender fragmentos genómicos aún misteriosos.
Además, el experto destaca que la genética aplicada impulsará un modelo médico anticipativo capaz de identificar riesgos antes de que los síntomas aparezcan. En este contexto, trabaja en Mendel Brain, un proyecto que combina genética, ARN e inteligencia artificial para avanzar en el diagnóstico y tratamiento en áreas como la psiquiatría y la psicología.
Durante la década pasada, Pérez-Alonso fundó empresas punteras en España como Sistemas Genómicos e Imegen, vinculadas a la secuenciación avanzada y el diagnóstico genético. Estas compañías surgieron a partir de los primeros consorcios internacionales que descifraron fragmentos del ADN, marcando un antes y un después en la biomedicina española.
Para el investigador, en el futuro cercano será común que las personas se realicen la lectura completa de su genoma al menos una vez al año. Esto permitirá personalizar tratamientos, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida mediante una medicina que integra la genética con la información clínica y tecnológica más avanzada.
