El exceso de cortisol en el organismo actúa como un sabotaje para quienes intentan perder peso con dieta y ejercicio, alertó Marc Romera, experto en nutrición científica. Aunque el cortisol es una hormona necesaria para responder ante amenazas, su elevación constante por estrés prolongado favorece la acumulación de grasa en la zona abdominal y dificulta su eliminación.
Romera explicó que el cuerpo humano no distingue entre amenazas reales y aquellas generadas por pensamientos negativos o incertidumbre, lo que mantiene el cortisol elevado. Este desequilibrio hormonal incrementa especialmente el apetito por alimentos ricos en azúcares y grasas, reduce la masa muscular y disminuye la tasa metabólica, tres factores que potencian el almacenamiento de grasa visceral.
Además, el especialista destacó el papel fundamental del ejercicio físico no solo en la quema de calorías sino en la regulación cerebral. Actividades como el entrenamiento de fuerza o deportes en general promueven la liberación de BDNF, una proteína que mejora la conexión neuronal, estimula la formación de nuevas neuronas y protege al cerebro de su deterioro.
Para minimizar el impacto negativo del cortisol, Romera recomendó una combinación de alimentación equilibrada, ejercicio regular y una gestión efectiva del estrés. También remarcó la importancia del descanso nocturno adecuado, ya que la falta de sueño dificulta la recuperación física y mental y contribuye a mantener altos niveles hormonales.
Finalmente, el experto mencionó el rol de la microbiota, el conjunto de microorganismos que habitan en el cuerpo, en la salud digestiva y emocional, subrayando que su equilibrio puede influir en el bienestar general y en la respuesta al estrés.
