El Hospital Universitario de A Coruña (Chuac) marcó un hito importante al completar su trasplante número 1.000 de pulmón, casi 24 años después de realizar la primera cirugía de este tipo en 1999. El paciente que recibió el órgano está ingresado en planta tras pasar por la Unidad de Reanimación, y su estado se reporta como satisfactorio.
Esta cifra coincide con una jornada especialmente activa para el centro, que además llevó a cabo dos trasplantes de riñón, uno de hígado y otro de corazón el mismo día. El coordinador de Trasplantes del Chuac, el doctor Fernando Mosteiro, destacó que estos procedimientos dependen enteramente de la voluntad de las familias donantes, cuyo sí es indispensable para la continuidad del programa.
El equipo médico del Chuac ha acumulado una experiencia amplia que se refleja en mejores resultados y mayor destreza quirúrgica. A lo largo de los años, la unidad ha ido ampliando los criterios tanto para donantes como para receptores, lo que ha permitido incluir órganos de pacientes más mayores o con patologías previas y atender a candidatos que antes eran descartados.
Esta flexibilidad responde a la necesidad planteada por la lista de espera, que obliga a explorar alternativas para ofrecer una segunda oportunidad a más personas. Los avances en la conservación de órganos y técnicas quirúrgicas sustentan estos nuevos desafíos, al punto que los resultados actuales superan en algunos aspectos a los de las primeras décadas.
Los pulmones son considerados órganos muy delicados, debido a que están en contacto directo con el ambiente exterior a través de vías respiratorias que los exponen a contaminantes, virus y bacterias. Esta particularidad hace que el trasplante pulmonar tenga un nivel de complejidad superior a otros órganos, lo que añade valor al logro del Chuac.
