La constante exposición a pantallas y la hiperconexión digital están modificando profundamente el bienestar psicológico de la sociedad, con consecuencias especialmente graves en la atención y el descanso, según señalaron especialistas en una jornada organizada en Sevilla.
Durante el encuentro, cuatro profesionales analizaron el fenómeno desde diferentes perspectivas y coincidieron en que el ritmo acelerado y la omnipresencia de dispositivos electrónicos están afectando tanto a adultos como a niños y adolescentes. Se destacó que la sobreestimulación digital ha alterado el sistema nervioso, el equilibrio emocional y la capacidad cognitiva, con jóvenes que dedican hasta ocho horas diarias al uso del teléfono móvil.
En concreto, se enfatizó el impacto en la infancia, donde los niños enfrentan una constante saturación sensorial que dificulta su capacidad para aburrirse, jugar sin pantallas y gestionar situaciones cotidianas. La pandemia agravó la situación especialmente en adolescentes, quienes arrastran déficits en socialización y presentan mayores niveles de aislamiento emocional.
En adultos, el uso problemático de redes sociales se ha convertido en un elemento presente en casi todos los procesos terapéuticos, reflejando un patrón creciente de ansiedad y agotamiento mental. Un estudio internacional citó un aumento significativo en el porcentaje de trabajadores que experimentan estrés, elevando la preocupación sobre el impacto global de la hiperconexión.
Para contrarrestar estos efectos, movimientos sociales como Adolescencia Libre de Móviles proponen reducir el acceso y establecer límites más claros frente al uso de pantallas y redes sociales. La iniciativa surge ante la dificultad que enfrentan muchas familias para educar a niños y adolescentes en entornos digitales dominados por la inmediatez y la sobreexposición constante.
El debate concluyó resaltando la necesidad de equilibrar las ventajas tecnológicas con una gestión consciente del tiempo y la calidad del contacto digital para preservar la salud mental en un mundo cada vez más conectado.
