El cáncer de piel es el tumor más frecuente diagnosticado cada año en el mundo y, en la mayoría de los casos, puede evitarse con medidas adecuadas de fotoprotección, advierten especialistas de Vithas Andalucía con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel. El aumento de la exposición solar, especialmente en meses de verano, hace esencial reforzar el cuidado y la protección cutánea.
Según la dermatóloga del hospital Vithas Sevilla, la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, sobre todo las quemaduras solares durante infancia y adolescencia, es el principal factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel. También influyen condiciones genéticas y actividades o trabajos que implican largas horas al aire libre. Para protegerse, recomienda aplicar el fotoprotector sobre piel limpia y seca media hora antes del contacto con el sol, renovándolo cada dos horas y tras baños, sudor o secado con toalla.
El experto en oncología médica de Vithas Almería insistió en la correcta elección del factor de protección solar (FPS), que mide la capacidad del producto para bloquear la radiación ultravioleta B, principal causante de las quemaduras. Destacó que un FPS muy alto no representa una protección proporcionalmente mayor y aclaró que, por ejemplo, un FPS 100 no duplica la eficacia de un FPS 50.
Los tipos más comunes de cáncer de piel son el carcinoma basocelular, el carcinoma escamocelular y el melanoma, este último el más peligroso. La detección temprana facilita tratamientos menos agresivos y mejores resultados, explicó el oncólogo de Vithas Granada. Aseguró que el aumento de estos tumores en muchos países está vinculado a la exposición acumulada a los rayos ultravioleta a lo largo de la vida.
Los especialistas coinciden en que la prevención y el diagnóstico a tiempo son las estrategias más efectivas contra esta enfermedad cutánea. La educación sobre hábitos responsables frente al sol, las revisiones periódicas para personas con factores de riesgo y la sensibilización social desde edades tempranas son necesarias para enfrentar el problema desde una visión integral. Además, recordaron que los niños son especialmente vulnerables y requieren un cuidado especial.
Finalmente, subrayaron la importancia de no olvidar aplicar protector también en áreas sensibles y frecuentemente descuidadas como orejas y labios. La franja horaria de mayor radiación solar, entre las 11:00 y las 15:00, sigue siendo la más crítica y evitar la exposición directa en ese período es la medida de fotoprotección natural más eficaz.
