Extremadura enfrenta un estancamiento preocupante en la tramitación de ayudas a la dependencia, con 8.663 personas aún en lista de espera y un incremento cercano al 3% durante los primeros meses del año. Aunque el tiempo medio para resolver estos expedientes es inferior a la media nacional, sigue superando ampliamente el límite legal establecido.
El informe del Observatorio Estatal para la Dependencia indica que el plazo promedio en la región es de 259 días, lo que equivale a casi nueve meses, mientras que la ley fija un máximo de seis meses para completar este proceso. Sin embargo, Extremadura no ha logrado reducir esos tiempos, manteniéndose estancada en 2026 en contraste con otras comunidades que han conseguido mejoras.
Otro aspecto crítico que revela el informe es la elevada tasa de desatención en la región. Alrededor del 14% de las personas que deberían recibir ayudas están sin acceso efectivo, incluyendo tanto a quienes aguardan valoración como a quienes esperan recibir el servicio o prestación concedida. Esto se sitúa por encima del promedio nacional, que ronda el 11,5%.
El dato más grave es la mortalidad registrada dentro de la lista de espera. En solo cinco meses, 684 personas fallecieron en Extremadura antes de acceder a las prestaciones, de las cuales 291 aún esperaban la valoración y 393 tenían ya reconocido su derecho pero no habían empezado a recibir la ayuda. Esta cifra ubica a Extremadura entre las comunidades con mayor número absoluto de fallecidos pendientes de atención, solo superada por regiones más pobladas como Cataluña y Andalucía.
El escenario regional refleja un sistema saturado que no logra responder con agilidad a las necesidades de una población vulnerable. La paralización en la reducción del tiempo para resolver expedientes agrava la situación, pues 79 días más de los permitidos por la norma implican un retraso significativo en la entrega de servicios esenciales.
