Las autoridades italianas declararon una alerta sanitaria tras confirmar un caso de rabia en un perro mestizo que fue trasladado ilegalmente desde Marruecos. El animal presentó síntomas neurológicos graves en Vittorio Veneto, localidad del noreste italiano, lo que motivó su ingreso en un centro veterinario y el posterior sacrificio por razones de salud pública.
El Istituto Zooprofilattico Sperimentale delle Venezie, centro nacional de referencia para enfermedades zoonóticas, confirmó que la variante viral detectada tenía origen marroquí. El perro llegó al país sin cumplir los controles sanitarios correspondientes y fue transportado por una persona cercana a su dueño durante un viaje turístico meses atrás.
Ante la sospecha inicial de infección por rabia, se activaron protocolos de prevención que incluyeron la identificación y seguimiento de personas y animales que pudieron haber estado en contacto con el perro. En total, 32 personas recibieron tratamiento profiláctico para evitar contagios, incluido el propietario, quien supuestamente sufrió una mordedura. También se restringió la movilidad y vigilancia de 10 perros bajo supervisión veterinaria, que permanecen en buen estado de salud.
Para contener la amenaza, la municipalidad de Vittorio Veneto implementó una ordenanza que obliga a la vacunación contra la rabia de todos los perros y gatos dentro del territorio, afectando a alrededor de 4,400 perros y 900 gatos, incluyendo aquellos de colonias felinas urbanas. Se trata del primer caso confirmado de rabia en esta región en aproximadamente 15 años.
Las autoridades locales destacaron la rapidez con la que se detectaron y controlaron los posibles focos de contagio, lo que evitó un brote mayor. La medida refleja la importancia de mantener estrictos controles sobre la entrada de animales desde el extranjero para prevenir la reintroducción de enfermedades controladas.
