El uso diario de protector solar en el rostro es fundamental durante todo el año, no solo en verano. Aunque muchas personas solo lo aplican durante los meses cálidos, la radiación ultravioleta está presente siempre, incluso a través de las ventanas, y puede causar envejecimiento prematuro, manchas y pérdida de firmeza en la piel.

Los dermatólogos insisten en que el protector solar debe formar parte de la rutina diaria, al igual que la limpieza e hidratación, ya que la exposición a los rayos UVA ocurre a diario, incluso si permanecemos en interiores. Sin embargo, la mayoría solo lo aplican por la mañana y no lo reaplican, una práctica insuficiente para mantener la protección.

Según el dermatólogo Joshua Zeichner, es ideal reaplicar el protector solar cada dos horas, o con mayor frecuencia si se nada o se suda mucho. El mejor momento para aplicar la protección es antes de salir al aire libre, asegurando que todas las áreas expuestas estén cubiertas correctamente.

Esta recomendación responde a que los filtros solares van perdiendo efectividad con el tiempo y la exposición, por lo que no protegen durante toda la jornada con una sola aplicación. Además, el maquillaje con SPF no sustituye la reaplicación de protector. Las expertas Mona Gohara y Hiva Fassihi señalan que, aunque la base o el skin tint contengan filtros UV, siempre es necesario aplicar una capa adicional de protector solar después de la limpieza y antes del maquillaje.

Incluir el protector solar como un paso obligatorio en la rutina matutina, seguido de reaplicaciones periódicas, protege la piel de daños acumulativos y ayuda a prevenir problemas a largo plazo. Esto implica no solo emplear el producto antes de salir, sino también estar atentos a la reaplicación durante actividades al aire libre, en la playa, la piscina o en cualquier momento de exposición solar.