El proceso selectivo de formación sanitaria especializada (FSE) para la convocatoria 2025-26 concluyó con la adjudicación definitiva de las plazas vacantes, un total de 441, disponibles tras las asignaciones iniciales. De esas, 312 correspondieron a distintas especialidades médicas, abarcando cerca de una treintena de disciplinas.
La mayoría de esas plazas se destinaron a Medicina Familiar y Comunitaria, con 240 vacantes asignadas, representando aproximadamente tres de cada cuatro plazas médicas restantes. Las restantes se distribuyeron entre 28 especialidades, entre las cuales Medicina Preventiva y Salud Pública recibió 13 plazas; Medicina del Trabajo, 6; Medicina Interna y Psiquiatría, 5 cada una; y Geriatría, Medicina Intensiva y Nefrología, 4 plazas en cada especialidad.
Otras especialidades contaron con una o dos plazas vacantes adjudicadas, incluyendo Microbiología y Parasitología, Hematología y Hemoterapia, Radiodiagnóstico, Análisis Clínicos, Neurofisiología Clínica, Pediatría, Anestesiología y Reanimación, Bioquímica Clínica, Medicina de Urgencias y Emergencias, Medicina Nuclear, Alergología, Medicina Física y Rehabilitación, Oncología Radioterápica, Reumatología, Angiología y Cirugía Vascular, Cirugía Pediátrica, Anatomía Patológica, Neurocirugía, Endocrinología y Nutrición, Cirugía Oral y Maxilofacial y Oftalmología.
El director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad certificó las listas oficiales de adjudicatarios en esta «segunda oportunidad» para cubrir las vacantes, modalidad implementada por primera vez esta edición. La ministra de Sanidad valoró positivamente la culminación del proceso, subrayando que se ha cubierto la totalidad de las plazas del proceso, un total de 12.366, cifra mayor que en años previos. Destacó el esfuerzo del gobierno español para incrementar el número de profesionales sanitarios disponibles.
En paralelo, la ministra hizo énfasis en la necesidad de garantizar condiciones laborales adecuadas para los residentes una vez finalicen su especialización. La retención del talento formado es una prioridad para evitar la pérdida de profesionales sanitarios críticos para el sistema de salud.
