La Medicina hospitalista debe actuar como la columna vertebral de los hospitales, liderando la construcción de sistemas sanitarios integrados que faciliten una atención más coordinada y eficiente. Rachel Thompson, directora médica de Core y expresidenta de la Sociedad Americana de Medicina Hospitalista, plantea que estos especialistas tienen un rol fundamental en la transformación de la asistencia médica, pasando de un enfoque individual a uno más global y colaborativo.

Thompson basa su propuesta en la experiencia adquirida en Estados Unidos, donde la fragmentación del sistema llevó a reconocer la necesidad de hospitalistas para articular la atención. Su rol se vuelve indispensable para mejorar la experiencia del paciente y optimizar el trabajo multidisciplinar en hospitales. En este sentido, destaca la ventaja que supone para España contar con la especialidad de Medicina Interna desde hace años, ya que facilita la evolución de un modelo hospitalista consolidado, en contraste con el modelo estadounidense más enfocado en atención primaria.

El proyecto que dirige Thompson, Core, trabaja en la creación de programas que permiten a los equipos médicos potenciar sinergias sin sacrificar el prestigio individual de los profesionales, logrando así una mayor eficacia en los flujos de trabajo y una mejor experiencia para el paciente. Con más de sesenta programas en doce estados, esta iniciativa impulsa la idea de que los hospitalistas deben estar presentes en todas las áreas y momentos del hospital para garantizar una atención integral y equitativa.

Además, la especialista subraya que el éxito del modelo hospitalista en España se apoya en un sistema de asistencia compartida, conocido como co-management, que permite una gestión conjunta y coordinada entre diferentes especialidades. Esta estructura es menos desarrollada en Estados Unidos, que aún tiene pendientes importantes retos para consolidar la cohesión en sus centros hospitalarios.

Respecto a la incorporación de áreas especializadas como Medicina de Urgencias y Emergencias, Thompson advierte que debe protegerse la cohesión lograda en el hospitalismo para mantener la calidad y continuidad asistencial. La visión holística y la capacidad para integrar equipos multidisciplinares posicionan a la Medicina hospitalista como la arquitecta necesaria para sistemas de salud más avanzados y centrados en el bienestar global del paciente.