Vacunar a los niños contra la gripe impacta directamente en la reducción de casos de esta enfermedad respiratoria. Una investigación realizada por la Facultad de Medicina de Harvard señala que por cada 100 niños vacunados, entre nueve y catorce evitan contraer la gripe, lo que podría traducirse en una disminución considerable a nivel poblacional.

El estudio, publicado en 'JAMA Pediatrics', analizó datos de cinco temporadas gripales previas a la pandemia de COVID-19 y comparó a niños nacidos en diferentes épocas del año. Detectaron que aquellos nacidos en otoño presentan tasas más altas de vacunación y, en consecuencia, menores diagnósticos de gripe en comparación con niños nacidos en verano, cuyo acceso a la vacuna suele ser más limitado por el calendario de citas médicas.

Para obtener estas conclusiones, los investigadores revisaron reclamaciones de seguros médicas de niños entre dos y cinco años, destacando que la diferencia en vacunación entre grupos osciló entre 8,6 y 12,5 puntos porcentuales. En paralelo, detectaron una reducción del 1,0 al 1,4 puntos porcentuales en los casos confirmados de gripe entre los vacunados.

Es relevante señalar que esta diferencia no se observó en otras enfermedades sin vacuna disponible, como el resfriado común o infecciones gastrointestinales, lo que refuerza la efectividad específica de la vacuna antigripal en la prevención de la gripe. Además, los investigadores señalaron que la necesidad de citas adicionales para la vacunación de niños nacidos en verano afecta la cobertura y, por ende, la protección contra el virus.

Este trabajo aprovecha un fenómeno natural, generado por el calendario de nacimientos y las citas médicas, que funciona como un experimento aleatorio para estudiar el impacto real de la vacunación antigripal en la población infantil. Según los autores, este tipo de análisis ofrece oportunidades para evaluar la eficacia de intervenciones médicas en datos ya existentes.

En un contexto donde la vacuna contra la gripe ha sido retirada del calendario infantil en Estados Unidos para algunos grupos, estos hallazgos reafirman su importancia, especialmente en la protección de niños pequeños, que constituyen un grupo vulnerable y con frecuencia demandan una protección adicional frente a enfermedades respiratorias.