El hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, Marius Borg, fue condenado a cuatro años de prisión por delitos relacionados con agresiones sexuales, en un caso que ha captado gran atención mediática. La sentencia fue dada a conocer mediante videoconferencia, ya que Borg se encontraba hospitalizado por motivos imprevistos.

La decisión del tribunal de Oslo llegó en un momento complicado para Borg y su familia, especialmente por la delicada situación de salud de su madre, quien figura en lista de espera para un trasplante de pulmón. Esta circunstancia motivó que el tribunal detuviera la puesta en libertad de Borg, considerando la petición relacionada con el estado médico de Mette-Marit.

El abogado de Borg, Petar Sekulic, confirmó que el joven se considera inocente de los cargos principales y manifestó que apelarán la sentencia. Inicialmente, se había solicitado una pena de siete años; sin embargo, el tribunal absolvió a Borg de algunas acusaciones de violación, lo que disminuyó la duración de la condena. El abogado destacó que estas absoluciones han sido motivo de alivio para su cliente.

Por su parte, Hege Salomon, abogada defensora de una de las denunciantes, afirmó que la apelación era algo esperado y que están preparados para enfrentar una posible nueva ronda judicial. Confirmó que la apelación es un derecho que asiste a Borg y deja abierta la posibilidad de que el proceso continúe en instancias superiores.

La resolución pone en evidencia un escenario legal complejo, marcado por la combinación de temas judiciales y situaciones personales de los involucrados, y abre la puerta a futuras instancias donde se revisará la veracidad y alcance de las acusaciones.